DIÁSTASIS ABDOMINAL

IRIA DA CUÑA CARRERA

La línea alba que se encuentra entre los dos rectos abdominales, es una malla compleja de tejido conjuntivo, formada principalmente por fibras de colágeno. Sus funciones son diversas, por un lado mantener los rectos anteriores próximos, garantizar la estabilidad de la columna, pelvis y suelo pélvico  e intervenir en la función de los músculos abdominales ya que sirve de anclaje anterior para los mismos.

Cuando la integridad de la línea alba no es correcta, se produce la denominada “diástasis abdominal” conllevando a una separación de los rectos anteriores mayor que los niveles normales. No existe consenso en la normalidad de la de distancia interrectos, sin embargo se suele considerar diástasis abdominal una separación interrectos mayor de 2,5 cm. 

La diástasis abdominal se produce fisiológicamente durante el embarazo, ya que los dos vientres musculares de los rectos anteriores se alargan y se incurvan a medida que la pared abdominal se distiende por el crecimiento del feto. Generalmente aparece a partir del segundo trimestre del embarazo y la tendencia natural es que restablezca durante las 8 semanas posteriores al parto. En algunas mujeres, no se produce esta resolución espontánea tras dar a luz, convirtiéndose entonces en una situación patológica  que puede mantenerse años después. La diástasis de rectos  se asocia en la mayoría de los casos al periodo postparto pudiendo relacionarse también con otros factores como levantamiento de peso y fortalecimiento abdominal inadecuado, edad maternal avanzada, historia de cesárea a través de la línea media del abdomen y mujeres multíparas o con gestación múltiple. No es exclusiva de mujeres, existiendo casos en hombres en los que se suele producir un incremento de la presión intraabdominal causada por una enfermedad obstructiva pulmonar, por obesidad o por un fortalecimiento abdominal incorrecto.

La diástasis abdominal, además de ser un problema estético conlleva alteraciones en la función abdomino-pelviperineal causando otras disfunciones como alteraciones de suelo pélvico,  dolores lumbares o malas digestiones entre otras. 

El tratamiento para la diástasis abdominal en primer lugar es el conservador, pudiendo derivar en la opción quirúrgica si éste no es eficaz.  Actualmente no existe un tratamiento estándar para la diástasis abdominal, sin embargo estudios científicos recientes sugieren que el trabajo de la musculatura abdominal a través de ejercicios abdominales favorece la corrección de la diástasis otorgando funcionalidad al abdomen y mejorando la sintomatología de la persona.  Es fundamental la valoración por parte del fisioterapeuta de cada paciente, ya que es indispensable la adaptación de los programas de ejercicios individualmente para conseguir un correcto resultado del tratamiento.